August 21
ѕιємρяє мє ∂ιנιѕтєѕ qυє мє qυєяíαѕ. ѕιємρяє. ρєяσ ηυη¢α мє ∂ιנιѕтєѕ ¢σмσ тєямιηαяíα. ѕαℓ∂яíα ∂є тυ νι∂α ¢σмσ ѕι ηυη¢α нυвιєяα єѕтα∂σ, ѕαℓ∂яíα ∂є тυ νι∂α ¢σмσ ѕι ησ нυвιєяα ραѕα∂σ ηα∂α. ѕσℓσ υη яαтσ αgяα∂αвℓє. єѕσ єяα. мι ∂єѕ¢яιρ¢ιση ρєяƒє¢тα. υη яαтσ αgяα∂αвℓє. тιяα∂αѕ єη тυ ¢αмα нαвℓαη∂σ σ вєѕáη∂σησѕ. ρєяσ ¢σмσ тσ∂σ, ¢σηмιgσ ѕιємρяє єяα αgяα∂αвℓє. ρσяqυє ∂є¢ι∂í ѕєя тυ мєנσя αмιgα у тαℓ νєz αℓgσ мáѕ. α¢αяι¢ιαвα тυ ℓαяgσ ρєℓσ у ѕιємρяє тє ∂є¢íα ℓσ gυαρα qυє єяαѕ. тυ мє ρσηíαѕ α тυ ℓα∂σ у ∂є¢íαѕ qυє уσ тσ∂σ ℓσ qυє ѕαвíα ∂є ℓα вєℓℓєzα єяα ρσя мιяαямє α υη єѕρєנσ. у ѕι, мє єηαмσяé ∂є тí. ∂є тυѕ вєѕσѕ. ∂є qυє тє ρяєσ¢υραѕєѕ ρσя мí. ∂є ѕєя мáѕ qυє υη мσмєηтσ αgяα∂αвℓє. ℓℓєgó єℓ ∂íα. єѕє ƒαтí∂ι¢σ ∂íα єη qυє мє ∂ιנιѕтє "єѕтє єѕ ƒяαη" у νí ¢σмσ тє вяιℓℓαвαη ℓσѕ σנσѕ. ησ тαηтσ ¢σмσ ¢υαη∂σ мє мιяαвαѕ α мí. єѕσ мє ∂σℓιó. ѕóℓσ ∂ιנιѕтєѕ "тє qυιєяσ" α ℓσ qυє уσ ¢σηтєѕтé "ραяα ραѕαя υη вυєη яαтσ".

Te encontré en el portón del edificio como tantas otras veces. Pegabas golpes a la pared mientras caían tus lágrimas. Te observé en silencio mientras veía como cada uno de tus nudillos se iba poniendo cada vez más rojo. Cuando el dolor comenzó a ser insoportable, te volteaste y te sentaste en el piso. Me deslizé a tu lado.
-¿Porqué es tódo tan difícil?- Preguntaste.
Te volviste a levantar y sin dirigirme una palabra más, subiste a tu casa. Me quedé con cara de asombro un rato después de que te fueras. Sentada en el portón con las rodillas sujetas entre los brazos. Entonces reaccioné y corrí detrás tuya. Toqué la puerta y tu madre me abrió.
-Está en su habitación, pasa.
Caminé el largo pasillo y entre en tu habitación a tiempo para ver cómo pasabas la cuchilla por tu muñeca. Me mirastes cuando oistes el ruido de la puerta y susurrastes
-Te quiero.
Con lágrimas en los ojos, llamé a tu madre. Al entrar en tu cuarto yo salí con mi teléfono móvil a llamar a urgencias. La ambulancia no tardó en llegar. Estabas semi inconsciente cuando llegaron los enfermeros. Te trasladaron al centro de salud, no habías perdido mucha sangre y el corte era superficial. Te hicieron un torniquete en la herida para cortar la hemorragia. Pasastes varios dias en el hospital. Estaba preocupada por tí. Aunque me ignoraste, como si cualquier cosa. Coincidimos sin hablar del tema una o dos veces en el portón. Y siempre en silencio.
- ESTOY HARTA!-Chillé.-POR LO MENOS DIME QUE NO ME VAS A VOVLER A HABLAR!
Abriste los ojos. Sentí como me fulminabas con la mirada.
-Es que... ¡Mierda no es eso! Yo...-conseguistes balbucear.
-¿Qué?
- Lo siento! Siento que hayas pasado por todo eso! es mi vida! Dia a dia tengo que convivir con ser una eprsona mediocre a la que nadie hace caso. Hasta que llegaste tú. Desde que te mudastes te has preocupado por mí más que mi propia familia. ¿Pero porqué?
-Es que ...- Me quedé en silencio.
Te aproximastes lentamente y me levantaste la cabeza. Me miraste a los ojos como siempre. Entonces me puse de puntillas y te besé. Era un beso fugaz. Pero noté como tratabas de intensarlo. Tus labios necesitaban de los mios y viceversa. Cuando nos separamos, contesté:
-Porque desde el primer momento en que te ví, supe que habría algo especial.